Frecuencia de la Comunión
El fervor de Clara respecto del banquete eucarístico
confirma lo que refiere sor Bienvenida de Perusa: «Madonna Clara se confesaba
frecuentemente y con gran devoción y temblor recibía el santo sacramento del
Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, hasta el extremo de que, cuando lo recibía,
temblaba toda» (Proceso 2,11).