De un sermón de san José de Leonisa
El Evangelio y la buena noticia de la venida del Señor al mundo por medio de la Virgen no debe escribirse en pergaminos, sino en el corazón y en nuestras entrañas. La ley escrita y la ley de gracia se diferencian en esto: aquélla fue esculpida en piedra, mientras que la nueva ley se imprime en el corazón del hombre por la infusión del Espíritu Santo y de su gracia. Dios prometió por boca del profeta Jeremías: Voy afirmar con vosotros una alianza eterna, distinta de la que pacté con vuestros padres; y sobre esta nueva alianza agrega: Y pondré mi temor en sus corazones.
"La Regla y la vida de los franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres. Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, y pasen del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio."
Mostrando las entradas con la etiqueta San José de Leonisa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta San José de Leonisa. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)