Mostrando las entradas con la etiqueta Juan Pablo II. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Juan Pablo II. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de abril de 2013

Beato Juan Pablo II


Papa de 1978 a 2005. Karol Józef Wojtyla nació en Wadowice (Polonia) el año 1920. Durante la ocupación nazi tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química. Estudió en las universidades de Cracovia, Roma y Lublin. Se ordenó de sacerdote en 1946 y en 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia. Participó en el Concilio Vaticano II. Elegido papa el 16 de octubre de 1978, tomó el nombre de Juan Pablo II. Ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero. Realizó muchos viajes apostólicos. Celebró innumerables encuentros con el pueblo de Dios y con los responsables de las naciones. Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. Su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994. Promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones. Para mostrar al pueblo ejemplos de santidad de hoy, declaró 1338 beatos y 482 santos. Publicó incontables documentos, reformó el Código de Derecho Canónico. Falleció el 2 de abril de 2005 y fue beatificado por Benedicto XVI en 2011. Su memoria se celebra el 22 de octubre.


Oración: Oh Dios, rico en misericordia, que has querido que el beato Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 7 de octubre de 2012

San Francisco de Asís


Carta S. S. Juan Pablo II en el VIII centenario
del nacimiento de san Francisco (15-VIII-1982)

Libertad, paz y fraternidad, ecumenismo y ecología

Aunque Francisco no usó casi nunca la palabra libertad, fue su misma vida una expresión verdaderamente singular de la libertad evangélica. En su estilo de vida y en su proyecto interior se transparentaba la libertad de espíritu y la espontaneidad de quien ha hecho del amor la ley suprema y está completamente unido a Dios. Una de las manifestaciones de esto es la libertad que dio, de acuerdo con el Evangelio, a sus hermanos para que comieran de todos los alimentos que les ofrecieran.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Rostro Materno de María en los primero siglos



De la catequesis del beato Juan Pablo II
 en la audiencia general del miércoles 13-IX-1995

1. En la constitución Lumen gentium, el Concilio Vaticano II afirma que «los fieles unidos a Cristo, su Cabeza, en comunión con todos los santos, conviene también que veneren la memoria "ante todo de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo nuestro Dios y Señor"» (LG 52). La constitución conciliar utiliza los términos del canon romano de la misa, destacando así el hecho de que la fe en la maternidad divina de María está presente en el pensamiento cristiano ya desde los primeros siglos.

jueves, 19 de julio de 2012

Oración de su S.S. Juan Pablo II “Consagración a la Virgen del Carmen"

Santuario Nacional de Maipú, 3 de abril de 1987

1. Te bendecimos, ¡oh Dios nuestro!, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
porque elegiste a María, desde antes de la creación del mundo,
para ser santa e inmaculada ante Ti por el amor. 
En previsión de los méritos de Cristo, 
la redimiste y constituiste Madre del mismo Redentor. 
Por virtud del Espíritu Santo hiciste de Ella para siempre 
templo de tu gloria, una nueva criatura, 
primicia de la nueva humanidad. 
¡Bendito seas por siempre, Señor!

lunes, 11 de junio de 2012

Oración para una visita a Jesús Sacramentado


Por el Papa Juan Pablo II

¡Oh Jesús de mi alma, encanto único de mi corazón!, heme aquí postrado a tus plantas, arrepentido y confuso, como llegó el hijo pródigo a la casa de su padre. Cansado de todo, sólo a Ti quiero, sólo a Ti busco, sólo en Ti hallo mi bien. Tú, que fuiste en busca de la Samaritana; Tú, que me llamaste cuando huía de Ti, no me arrojarás de tu presencia ahora que te busco.

domingo, 13 de mayo de 2012

La Virgen de Fátima

De la homilía de S. S. Juan Pablo II
en la beatificación de los pastorcitos de Fátima,
Jacinta y Francisco (Fátima, 13-V-2000)

Yo te bendigo, Padre, (...) porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños (Mt 11,25).

Con estas palabras Jesús alaba los designios del Padre celestial; sabe que nadie puede ir a él si el Padre no lo atrae, por eso alaba este designio y lo acepta filialmente: «Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito» (Mt 11,26). Has querido abrir el Reino a los pequeños.

domingo, 8 de abril de 2012

¿No era necesario que Cristo padeciera?
 Juan Pablo II

Discurso al final del Vía Crucis 
(Coliseo, Roma, 21 de abril de 2000)

1. «¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» (Lc 24,26).

Estas palabras de Jesús a los dos discípulos que iban de camino a Emaús, resuenan en nuestro espíritu esta noche, al final del Vía Crucis en el Coliseo. También ellos, como nosotros, habían oído hablar de los acontecimientos concernientes a la pasión y la crucifixión de Jesús. De vuelta a su pueblo, Cristo se les acerca como un peregrino desconocido y ellos se apresuran a contarle «lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo» (Lc 24,19), y cómo los sumos sacerdotes y magistrados lo condenaron a muerte y lo crucificaron (cf. Lc 24,20). Con tristeza, terminan diciendo: «Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó» (Lc 24,21).

lunes, 2 de abril de 2012

Beato Juan Pablo II: Un poco de su vida

Juan pablo II

El 18 de mayo de 1920 nació Karol Wojtyla, en la pequeña localidad de Wadowice, ubicada a 50 kilómetros al suroeste de Cracovia en la frontera fe Checoslovaquia, el cual contaba con solo 9000 habitantes en ese entonces.

Beato Juan Pablo II


Papa de 1978 a 2005.  Karol Józef Wojtyla nació en Wadowice (Polonia) el año 1920.  Durante la ocupación nazi tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química.  Estudió en las universidades de Cracovia, Roma y Lublin.  Se ordenó de sacerdote en 1946 y en 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia.  Participó en el Concilio Vaticano II.

sábado, 25 de febrero de 2012

La Cuaresma, Camino hacia la Pascua

¡El Señor os de la Paz!  Quiero compartir con ustedes, mis hermanos, este texto de nuestro Beato Juan Pablo II, que nos invita a la reflexión en estos días al comienzo de la Cuaresma. El texto fue escrito por su Santidad en la Cuaresma de 1979 y hoy sus palabras, inspiradas por el Espíritu Santo, tiene la misma fuerza esperanzadora y de conversión que nos lleva a cada uno de nosotros a vivir la Pascua.  Les invito a la reflexión...

jueves, 26 de enero de 2012

Vocación de Francisco al apostolado

Discurso de Juan Pablo II a los sacerdotes (Asís, 12 de marzo de 1982)

Un día, volviendo Francisco de Roma, se puso a dialogar con sus compañeros sobre si debería retirarse a la soledad y aislamiento para contemplar y orar, o si más bien debería «pasar la vida en medio de la gente» para predicar el Evangelio y salvar a los hermanos con apostolado directo. Tras haber orado, halló enseguida la respuesta, y fue una nueva opción en coincidencia perfecta con la fundamental del seguimiento de Cristo (cf. LM 4,1-2). Como Él había recorrido los pueblos de Palestina invitando a la penitencia y anunciando el Evangelio del reino (Mc 1,14-15), igualmente harían Francisco y sus frailes desarrollando un ministerio itinerante de contactos, palabras y testimonio en la sociedad de su tiempo. En una época de crisis generalizada por las grandes transformaciones que ya desde el año mil se habían verificado en las varias naciones de Europa y que no podían dejar de interesar a la Iglesia, la decisión bien pensada del Pobrecillo de Asís supuso una aportación determinante en la recuperación religioso-moral tan deseada. Él y sus discípulos trabajaron denodadamente para hacer volver a Cristo a la sociedad, y lo realizaron no en oposición y polémica con la autoridad legítima de la Iglesia (como algunas sectas heréticas de su tiempo), sino en obediencia y cumplimiento perfecto de un mandato apostólico (cf. 1 R 17; 2 R 9).