San Jerónimo, Prólogo al
Comentario
sobre el libro del profeta Isaías (núms. 1. 2)
Cumplo con mi
deber obedeciendo los preceptos de Cristo, que dice: Estudiad las Escrituras,
y también: Buscad, y encontraréis, para que no tenga que decirme, como a
los judíos: Estáis muy equivocados, porque no comprendéis las Escrituras ni
el poder de Dios. Pues si, como dice el apóstol Pablo, Cristo es el poder
de Dios y la sabiduría de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el
poder de Dios ni su sabiduría, de ahí se sigue que ignorar las Escrituras es
ignorar a Cristo.