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martes, 12 de febrero de 2013

Espíritu y vida de oración de San Francisco (VIII y IX)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

La oración personal

Veamos cómo Francisco enseñaba a orar a sus hermanos, a quienes enviaba por el mundo y, al mismo tiempo, quería que fueran eremitas: «En el nombre del Señor, id de dos en dos en compostura y, sobre todo, en silencio, orando al Señor en vuestros corazones desde la mañana hasta después de tercia. Evitad las palabras ociosas o inútiles, pues, aunque vayáis de camino, vuestro comportamiento debe ser tan digno como cuando estáis en el eremitorio o en la celda. Pues dondequiera que estemos o a dondequiera que vayamos, llevamos nuestra celda con nosotros; nuestra celda, en efecto, es el hermano cuerpo, y nuestra alma es el ermitaño, que habita en ella para orar a Dios y para meditar. Si nuestra alma no goza de la quietud y soledad en su celda, de poco le sirve al religioso habitar en una celda fabricada por mano del hombre» (LP 108; EP 65).

lunes, 11 de febrero de 2013

Espíritu y vida de oración de San Francisco (VI y VII)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

La vida litúrgica. La liturgia eucarística

«La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana su fuerza» (Sacrosanctum Concilium, 10). Veamos, pues, brevemente las enseñanzas e insinuaciones de san Francisco en torno a la renovación de la vida litúrgica.

domingo, 10 de febrero de 2013

Espíritu y vida de oración de San Francisco (IV y V)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

Cristo en la vida y oración de san Francisco

En el itinerario de Francisco hacia Dios hay que pasar, en primer lugar, por Cristo, único camino para llegar al Padre (Jn 14,6). Francisco estaba bien convencido de ello y consideraba a Cristo principalmente bajo este aspecto, sobre todo en su oración. Así, y según la costumbre litúrgica vigente hasta entonces, dirigió sus oraciones, las más de las veces, a Dios Padre o a Dios Uno y Trino, y prefirió considerar a Jesucristo como Mediador y Sacerdote que ora en el Cuerpo Místico. Esto puede verse claramente en el Oficio de la Pasión. Su Cristocentrismo, tanto en su oración como en su vida ascética, se enmarca dentro del Teocentrismo Trinitario. Así podemos constatarlo en la siguiente oración suya, que es como un compendio y un itinerario ideal de los hermanos menores:

sábado, 9 de febrero de 2013

Espíritu y vida de oración de San Francisco (II y III)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

b) Testimonios biográficos

Referimos únicamente algunos testimonios de tipo general. Así, en la Vida I de Celano, encontramos la siguiente descripción: «Su puerto segurísimo era la oración; pero no una oración fugaz, ni vacía, ni presuntuosa, sino una oración prolongada, colmada de devoción y tranquilidad en la humildad. Podía comenzarla al anochecer y con dificultad la habría terminado a la mañana; fuese de camino o estuviese quieto, comiendo o bebiendo, siempre estaba entregado a la oración» (1 Cel 71).

lunes, 4 de febrero de 2013

Espíritu y vida de oración de San Francisco (I)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

El espíritu y la vida de oración parten de una moción del Espíritu Santo, en virtud de la cual el hombre interior escucha la voz de Dios, que habla en su corazón. Y así, las maravillas que se cuentan de la oración de Francisco son fruto de los dones del Espíritu Santo, que le convirtieron en un hombre nuevo en Cristo y le confirieron la gracia singular de la oración mística, como principio transformante y eficiente de su nuevo ser.

domingo, 12 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (IX)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

Unidad entre la vida de oración y la vida apostólica

Por este camino de la oración personal, y solamente por él, llegaremos a la vida apostólica, vocación propia y completa de los hermanos menores. No es ya tiempo de restablecer oposición, ni de entablar polémicas entre la vida de oración y la vida activa. El Vaticano II lo excluye explícitamente y nos manda volver a la unidad de la vida apostólica, que viene a ser la síntesis de la oración y de la acción (cf. Perfectae caritatis, 5 y 8).

sábado, 11 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (VIII)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap


La oración personal


Veamos cómo Francisco enseñaba a orar a sus hermanos, a quienes enviaba por el mundo y, al mismo tiempo, quería que fueran eremitas: «En el nombre del Señor, id de dos en dos en compostura y, sobre todo, en silencio, orando al Señor en vuestros corazones desde la mañana hasta después de tercia. Evitad las palabras ociosas o inútiles, pues, aunque vayáis de camino, vuestro comportamiento debe ser tan digno como cuando estáis en el eremitorio o en la celda. Pues dondequiera que estemos o a dondequiera que vayamos, llevamos nuestra celda con nosotros; nuestra celda, en efecto, es el hermano cuerpo, y nuestra alma es el ermitaño, que habita en ella para orar a Dios y para meditar. Si nuestra alma no goza de la quietud y soledad en su celda, de poco le sirve al religioso habitar en una celda fabricada por mano del hombre» (LP 108; EP 65).

viernes, 10 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (VII)

Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

La vida litúrgica. El Oficio divino

El Oficio divino, llamado con más propiedad «Liturgia de las Horas», es otra expresión importante de la vida litúrgica. San Francisco, que concedía un lugar preferente a la adoración, a la alabanza y a la acción de gracias en su oración, pudo penetrar muy a fondo en la razón teológica de esta Liturgia de las Horas. En su vida y en sus escritos se encuentran algunos textos referentes al Oficio divino. Veamos los que son de mayor interés para nosotros.

En el capítulo 3 de la Regla bulada manda que se rece el Oficio divino según la forma de la Santa Iglesia Romana (cf. 1 R 3). 

jueves, 9 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (VI)


Por Francisco Javier Toppi, OFMCap

La vida litúrgica. La liturgia eucarística

«La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana su fuerza» (Sacrosanctum Concilium, 10). Veamos, pues, brevemente las enseñanzas e insinuaciones de san Francisco en torno a la renovación de la vida litúrgica.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (V)

Por Francisco Javier Toppi, OFMCap.

La Virgen María en la vida y oración de Francisco

En su caminar hacia Cristo y en su Teocentrismo Trinitario, san Francisco encuentra a la Virgen María quien, según expresión del Vaticano II, «por su íntima participación en la historia de la salvación reúne en sí y refleja en cierto modo las supremas verdades de la fe, cuando es anunciada y venerada, atrae a los creyentes a su Hijo, a su sacrificio y al amor del Padre» (Lumen gentium, 65).

martes, 7 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (IV)

Por Francisco Javier Toppi, o.f.m.cap.

Cristo en la vida y oración de san Francisco

En el itinerario de Francisco hacia Dios hay que pasar, en primer lugar, por Cristo, único camino para llegar al Padre (Jn 14,6). Francisco estaba bien convencido de ello y consideraba a Cristo principalmente bajo este aspecto, sobre todo en su oración. Así, y según la costumbre litúrgica vigente hasta entonces, dirigió sus oraciones, las más de las veces, a Dios Padre o a Dios Uno y Trino, y prefirió considerar a Jesucristo como Mediador y Sacerdote que ora en el Cuerpo Místico. Esto puede verse claramente en el Oficio de la Pasión. Su Cristocentrismo, tanto en su oración como en su vida ascética, se enmarca dentro del Teocentrismo Trinitario. Así podemos constatarlo en la siguiente oración suya, que es como un compendio y un itinerario ideal de los hermanos menores:

domingo, 5 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (II)

Por Francisco Javier Toppi, o.f.m.cap.

b) Testimonios biográficos

Referimos únicamente algunos testimonios de tipo general. Así, en la Vida I de Celano, encontramos la siguiente descripción: «Su puerto segurísimo era la oración; pero no una oración fugaz, ni vacía, ni presuntuosa, sino una oración prolongada, colmada de devoción y tranquilidad en la humildad. Podía comenzarla al anochecer y con dificultad la habría terminado a la mañana; fuese de camino o estuviese quieto, comiendo o bebiendo, siempre estaba entregado a la oración» (1 Cel 71).

sábado, 4 de febrero de 2012

Espíritu y vida de oración de San Francisco (I)

Por Francisco Javier Toppi, o.f.m.cap.

El espíritu y la vida de oración parten de una moción del Espíritu Santo, en virtud de la cual el hombre interior escucha la voz de Dios, que habla en su corazón. Y así, las maravillas que se cuentan de la oración de Francisco son fruto de los dones del Espíritu Santo, que le convirtieron en un hombre nuevo en Cristo y le confirieron la gracia singular de la oración mística, como principio transformante y eficiente de su nuevo ser.