Del
testamento espiritual de santa Coleta
Hijas queridísimas, sed
conscientes de vuestra vocación, de vuestra gran dignidad y de la perfección a
la que habéis sido llamadas: la ignorancia y descuido perjudican, la recta
sabiduría aprovecha; esforzaos en seguir las inspiraciones de Dios y las exigencias
de vuestra vocación. Dice nuestro suavísimo Jesús: Nadie puede venir a mí, si el Padre
que me ha enviado no le atrae con su inspiración.