Cristo nos
dio su carne para saciarnos, invitándonos a una amistad cada vez más íntima.
Acerquémonos, pues, a él con fervor y con una ardiente caridad, y no incurramos
en castigo. Pues cuanto mayores fueren los beneficios recibidos, tanto más
gravemente seremos castigados si nos hiciéramos indignos de tales beneficios.
"La Regla y la vida de los franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres. Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, y pasen del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio."
Mostrando las entradas con la etiqueta San Juan Crisóstomo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta San Juan Crisóstomo. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de junio de 2012
Acerquémonos a Cristo con fervor
De la Homilía 24 de san
Juan Crisóstomo
sobre la primera carta a los Corintios
lunes, 28 de mayo de 2012
La Fuerza del Espíritu Santo
Por San Juan Crisóstomo, Homilía 2 en la
solemnidad de Pentecostés
Amadísimos: Ningún humano discurso es capaz de dar a
entender los grandiosos dones que en el día de hoy [Pentecostés] nos ha otorgado
nuestro benignísimo Dios. Por eso, gocémonos todos a la par, y alabemos a
nuestro Señor rebosando de alegría. La festividad de este día debe, en efecto,
reunir a todo el pueblo en pleno. Pues así como en la naturaleza las cuatro
estaciones o solsticios del año se suceden unos a otros, así también en la
Iglesia del Señor una solemnidad sucede a otra solemnidad transmitiéndonos
sucesivamente las variadas facetas del misterio. Así, hemos recientemente
celebrado la fiesta de la Pasión, de la Resurrección y, finalmente, de la
Ascensión de nuestro Señor a los cielos; hoy, por último, hemos llegado al
mismo culmen de los bienes, al fruto mismo de las promesas del Señor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)