Antífona que san
Francisco repetía muchas veces al día: -Santa Virgen María, no ha nacido en el
mundo ninguna semejante a ti entre las mujeres, hija y esclava del altísimo y
sumo Rey, el Padre celestial, Madre de nuestro santísimo Señor Jesucristo,
esposa del Espíritu Santo: ruega por nosotros... ante tu santísimo amado Hijo,
Señor y maestro (OfP Ant).
"La Regla y la vida de los franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres. Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, y pasen del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio."
sábado, 8 de diciembre de 2012
La Inmaculada Concepción de Santa María Virgen
El 8 de
diciembre de 1854, Pío IX definió este dogma con las siguientes palabras: «Para
honor de la santa e indivisa Trinidad..., declaramos, proclamamos y definimos
que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada
inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su
concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a
los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios
y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles».
Antes, la Orden Franciscana, en su Capítulo celebrado en Toledo el año 1645,
«escogió a la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, en cuanto la
confesamos y celebramos inmune de la culpa original en su misma Concepción,
como Patrona singular de toda la Orden de los Frailes Menores». Y aquello no
fue una novedad rara en la historia de la familia franciscana, que desde sus
primeros tiempos se distinguió como defensora acérrima de este privilegio sin
par de María. El beato Juan Duns Escoto fue su adalid, y la campaña por él
iniciada la prosiguió la Orden, sin desmayos, a lo largo de los siglos.
Oración: Oh Dios, que por la concepción
inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada, y en
previsión de la muerte de tu Hijo la preservaste de todo pecado, concédenos,
por su intercesión, llegar a ti limpios de todas nuestras culpas. Por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
martes, 4 de diciembre de 2012
Pensamiento Franciscano
Dice
san Francisco en su Testamento: -El Señor me dio una tal fe en las iglesias,
que así sencillamente oraba y decía: Te adoramos, Señor Jesucristo, también en
todas las iglesias tuyas que hay en el mundo, y te bendecimos, porque por tu
santa cruz redimiste al mundo (Test 4-5).
lunes, 3 de diciembre de 2012
¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!
De las cartas de san Francisco Javier a san Ignacio
Venimos por lugares de cristianos que ahora habrá
ocho años que se hicieron cristianos. En estos lugares no habitan portugueses,
por ser la tierra muy estéril en extremo y paupérrima. Los cristianos de estos
lugares, por no haber quien les enseñe en nuestra fe, no saben más de ella que
decir que son cristianos. No tienen quien les diga misa, ni menos quien los
enseñe el Credo, Pater nóster, Ave María, ni los mandamientos.
Pensamiento Franciscano
Dice
san Francisco en su Regla: -Cualesquiera hermanos que, por divina inspiración,
quieran ir entre los sarracenos y otros infieles, pidan la correspondiente
licencia de sus ministros provinciales. Pero los ministros a ninguno le
concedan la licencia de ir, sino a aquellos que vean que son idóneos para
enviar (2 R 12,1-2).
San Francisco Javier
Nació de familia noble en el Castillo de Javier (Navarra, España) el
año 1506. En 1525 marchó a París a estudiar, y allí se encontró con el beato
Pedro Fabro y san Ignacio, que le contagiaron su ideal religioso. Se unió al
grupo iniciado por san Ignacio y fue uno de los miembros fundacionales de la
Compañía de Jesús. El año 1537 recibió la ordenación sacerdotal en Venecia,
donde se dedicó a obras de caridad. Tras breves estancias en Bolonia y Roma, el
año 1541, respondiendo a la petición del rey de Portugal de misioneros para sus
posesiones en Asia, marchó al Oriente, donde se convirtió en uno de los más
destacados misioneros de la historia de la Iglesia. Evangelizó incansablemente
la India, las islas Molucas y el Japón durante diez años, convirtió a muchos a
la fe y estableció comunidades cristianas. Murió el 3 de diciembre de 1552 en
la isla de Sanchón o Sancián, a las puertas de China. Pío XI lo declaró en 1927
patrono de las misiones, junto con santa Teresa del Niño Jesús.
Oración: Señor
y Dios nuestro, tú has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento
de tu nombre por la predicación de san Francisco Javier; infúndenos su celo
generoso por la propagación de la fe, y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en
evangelizar a todos los pueblos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
domingo, 2 de diciembre de 2012
El Adviento, tiempo de espera y de esperanza
Benedicto XVI, Ángelus del 2 de diciembre de 2007
Queridos hermanos y hermanas:
Con el primer domingo de Adviento comienza un
nuevo año litúrgico: el pueblo de Dios vuelve a ponerse en camino para vivir el
misterio de Cristo en la historia. Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre (cf.
Hb 13,8); en cambio, la historia cambia y necesita ser evangelizada
constantemente; necesita renovarse desde dentro, y la única verdadera novedad
es Cristo: él es su realización plena, el futuro luminoso del hombre y del
mundo. Jesús, resucitado de entre los muertos, es el Señor al que Dios someterá
todos sus enemigos, incluida la misma muerte (cf. 1 Co 15,25-28).
Pensamiento Franciscano
Dice san Francisco
en sus Alabanzas del Dios Altísimo: -Tú eres amor, caridad; tú eres sabiduría,
tú eres humildad, tú eres paciencia, tú eres belleza, tú eres mansedumbre, tú
eres seguridad, tú eres quietud, tú eres gozo, tú eres nuestra esperanza y
alegría, tú eres justicia, tú eres templanza, tú eres toda nuestra riqueza a
satisfacción (AlD 4).
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